24/9/10

¿Cuál es la Lógica Detrás del Estilo de Vida Paleo?

Como mencioné en un post anterior, seguir un estilo de vida Paleo implica, en muchos casos, hacer exactamente lo contrario a lo que dicta la “Sabiduría Covencional”. Sin embargo, el enfoque Paleo, en mi opinión, tiene mucho más sentido que todos con los que hasta el momento me he topado. También permite explicar muchas de las “paradojas” nutricionales que confunden a tantos nutricionistas a nivel mundial.


Hace unos años, luego de familiarizarme con una abrumadora cantidad de dietas y "reglas" para comer, me hice la siguiente pregunta:

“¿Si tiende a ser tan fácil determinar la dieta ideal de un animal X, porqué es tan difícil hacerlo para los miembros de nuestra especie?”

Creo que es una pregunta bastante válida. Desde la perspectiva de un Biólogo, determinar la dieta ideal de  una especie en particular requiere la recopilación de información básica como:

  • Su hábitat. Es decir, el tipo de ambiente en donde vive.
  • Su nicho ecológico. Es decir, el rol que desempeña en su hábitat.
  • Su anatomía y fisiología digestiva. Es decir, que estructura tiene su aparato digestivo y cómo funciona.

Siguiendo el ejemplo anterior, si vemos a un animal X que vive en una sabana, se comporta como un herbívoro, tiene un sistema digestivo con dientes para moler, varios estómagos con bacterias para digerir celulosa (fibra) y un intestino particularmente largo; lo más probable es que la dieta ideal del Animal X sea, digamos, pasto.

Entonces, ¿porqué no aplicar este mismo criterio a nuestra especie y determinar, de una vez por todas, nuestra dieta ideal? Suena bastante fácil: basta imaginarnos al hombre en su estado primitivo, en su hábitat natural, y preguntarnos: ¿Qué cosa comería?

La respuesta no es tan fácil. El enfoque anterior se complica porque:

  • El hombre es omnívoro
  • El hombre moderno vive en ciudades, que son hábitats artificiales.
  • Las comunidades de cazadores/recolectores viven en ambientes bastante variados, desde los Inuit del Ártico hasta los pigmeos de Australia.

Sin embargo, tenemos algunas herramientas que nos pueden ayudar:

  • Si bien no sabemos exactamente lo que nuestros ancestros comían, sabemos con certeza que cosas no comían.
  • Existen comunidades de cazadores/recolectores que no viven en la civilización y cuyos hábitos alimenticios pueden ser indicadores muy útiles.
  • Tenemos un muy buen conocimiento sobre la estructura y funcionamiento de nuestro sistema digestivo.

La tercera viñeta podría motivar preguntas como:

"Pero, ¿el hombre moderno no ha evolucionado desde la edad de piedra? Es decir, luego de tantos miles de años, ¿no habrán cambiado significativamente la estructura y funcionamiento de nuestro sistema digestivo?"

La respuesta es No. El ser humano, cuyo nombre científico es Homo sapiens, existe desde aproximadamente 200,000 años atrás. Esta cantidad de tiempo, si bien es suficiente para generar cierta variabilidad, es demasiado corta para permitir cambios evolutivos significativos en una especie como la nuestra. Por lo tanto tiene sentido asumir que nuestro organismo funciona de manera muy similar al organismo de nuestros primeros ancestros.

Entonces, siguiendo la lógica ya expuesta y utilizando las herramientas anteriormente listadas, podríamos plantear que una manera de acercarnos a nuestra dieta ideal, es decir, comer como nuestros ancestros lo hacían, es eliminando las comidas modernas a las que nuestros ancestros tenían muy poco o ningún acceso.

Lo anterior me lleva a tocar un punto de monumental importancia para el estilo de vida Paleo: Muchas de las comidas modernas las tenemos gracias a la agricultura. La actividad agrícola es un fenómeno cultural bastante reciente, por lo que el hombre no ha tenido tiempo para adaptarse a consumir muchos de los alimentos disponibles gracias a ella. ¿No seria lo lógico entonces evitar los productos agrícolas también?

El siguiente gráfico ayuda a poner a la agricultura en perspectiva:


Si la agricultura tiene sólo 10,000 años de antigüedad, y el hombre ha vivido alrededor de 185,000 años comiendo alimentos pre-agrícolas, ¿qué tan necesarios son sus productos para nuestra salud?. ¿Cuál es su rol en nuesta dieta ideal?. Es más, ¿vale la pena siquiera incluirlos en nuestra dieta? Más información en los siguientes posts.

10 comentarios:

Katherine dijo...

*Loving* the new blog. Jorge, again you've done great work.

Jorge dijo...

Thanks for your feedback Katherine :)

Charles Blackberry dijo...

An eye opener. Thanks for the amazing blog Jorge

Javier Varas dijo...

Esto me esta abriendo los ojos.
Me encanta la visión antropológica y cientifica de este enfoque.
Felicitaciones por el Blog

Jorge dijo...

Gracias por tus comentarios Javier. Saludos

Alvaro dijo...

Existe algún estimado sobre cuanto le tomaría a nuestra especie adaptarse a nuevos alimentos?

Entiendo por el blog que 200,000 años no es suficiente. Pero por otro lado, si nuestra especie tiene esa cantidad de años, deduzco que es imposible estimar cuanto le tomaría un cambio evolutivo sobre el procesamiento de alimentos.

Victor dijo...

De alguna forma sabia de estas cuestiones (sin entrar en detalles) pero nunca habia utilizado la evolucion humana y la biologia para comer mejor!!! Cuando vuelva al mercado vere todo con otros ojos, tenlo por seguro.

Jorge dijo...

Álvaro, creo que es difícil hablar de tiempos concretos para adaptarse a variables ambientales (la dieta podría considerarse una de ellas). Sin embargo, 5,000 años es tan corto en términos evolutivos que podemos, con un grado muy alto de certeza, asumir que no hemos cambiado lo suficiente como para tolerar las toxinas y anti nutrientes presentes en cereales, por ejemplo.

Víctor, bienvenido al blog. Creo que el paso que le cuesta dar a mucha gente es ver a la especie humana como un primate más, y aplicar los mismos criterios que utilizamos en otras especies animales paras determinar nuestra dieta ideal. Una vez que uno usa este enfoque, desaparecen las "paradojas nutricionales", todo comienza a cuadrar...

Saludos

X dijo...

Autor: ¿Usted nunca ha pensado en que la "evolución" como es entendida tal vez no exista?
¿Y que debido a eso no sea posible encontrar diferencias en el aparato digestivo del hombre?

Hay científicos que no creen en ella y abundante material al respecto.

Daniela Molina

Jorge dijo...

Hola Daniela,

No conozco ningún científico serio que no acepte la evolución como un hecho, pues hay más que suficiente evidencia que la sustenta.

No voy a debatir el tema en el blog, pero si quieres más información te sugiero visitar esta página web: http://www.talkorigins.org/origins/faqs-evolution.html

Saludos.

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