25/9/10

¿A Quién le Creemos? Consejos para Discriminar y Monitorear Información

La ciencia avanza tan rápido que mantenerse al tanto de sus avances puede ser bastante abrumador, sobre todo si lo que leemos tiene poco o nada que ver con nuestra formación profesional. Esto es muchas veces el caso en campos como el de la nutrición, que tiende a ser bastante tedioso para la mayoría de personas debido a la gran cantidad de información incorrecta y contradictoria que inunda los medios. Cualquiera que ha entrado a una tienda de revistas puede dar fe de esto.


Mantenerse informado presenta entonces dos grandes retos:
  • Aprender a diferenciar entre buenas y malas fuentes de información.
  • Encontrar la manera de hacerle seguimiento a las buenas fuentes de información. 

Calidad de fuentes de información

Una complicación adicional es que la información a nuestra disposición crece exponencialmente gracias al avance de las comunicaciones. Esto a su vez fomenta el intercambio de ideas entre académicos, que, adicionalmente, resulta en una mayor producción de información. Dado el volúmen y diversidad de data disponible, no queda más que tercerizar parte de (o toda) la generación y/o análisis de datos a los expertos de cada tema y confiar en que están en lo correcto. Pero esto no soluciona el problema, solo lo deriva a tener que decidir en qué “expertos” vale la pena confiar. Algunas recomendaciones al respecto:

  • Utilizar buscadores de información cuyos resultados pasen algún tipo de filtro, como por ejemplo la revisión de otros profesionales del campo. Algunos ejemplos son Google Scholar y PubMed .
  • Cultivar nuestra curiosidad intelectual y buscar que lo que la persona diga tenga sentido y, sobre todo, que esté basada en evidencia. "Carl Sagan" lo dijo de manera muy elocuente: “alegaciones extraordinarias requieren de evidencia extraordinaria”
  • Buscar si existen opiniones encontradas entre expertos sobre un tema, y de ser así, buscar entender sus posiciones y hacer nuestro mejor esfuerzo por escoger una.
  • Evaluar si el experto tiene formación en los campos sobre los cuáles se sustenta su especialidad. Un experto en puentes, por ejemplo, debería saber mucho de física. Lo mismo se aplica para un experto en dinosaurios, quien tendría una base sólida tanto en biología como geología; o un experto en agronomía, con una buena formación en fisiología vegetal.

En relación a lo anterior, ¿qué tipo de formación esperarían ustedes que tenga un “experto” en nutrición? En mi opinión, debería por lo menos tener muy claro qué es lo que pasa con la comida cuando uno se la come y el efecto que tiene sobre el funcionamiento de nuestro organismo. En otras palabras, debe tener una base sólida en bioquímica y fisiología humana. Debe además transmitir racionalidad, sentido común y "Honestidad Intelectual".

Entonces, ¿A Quién le Creemos?. Responder esta pregunta puede ser difícil, pero aplicar los criterios mencionados anteriormente tiende a ser de mucha ayuda.

Monitoreo de fuentes de información

Algunas maneras de hacerlo son:

  • Guardar una página en favoritos y acordarse de revisarla cada cierto tiempo
  • Utilizar suscripciones vía correo electrónico si es que la página lo ofrece
  • Recibir alertas cada vez que la página de interés se actualiza. Esto es muy fácil de hacer vía el uso de "RSS o Atom Feeds" (fácilmente reconocibles por este símbolo)

Mi opción preferida es la tercera. Para esto es muy conveniente el uso de programas que organicen y actualicen estos feeds. Luego de probar muchos, les recomiendo los siguientes (todos son gratis):


Actualmente uso Snarfer, porque el programa usa poca memoria, que es lo ideal si uno monitorea un alto número de feeds. Una vez que uno añade las suscripciones, el programa se ve así. Espero les sirva.

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